Impétigo: una molesta infección en la piel

07 Febrero

07 Febrero 2019 por FEUSO | Noticias

El impétigo es una infección de la piel común y muy contagiosa. Esta afección causa una picazón y un dolor que generalmente son leves. Es común en bebés y niños, aunque también puede afectar a adultos. Suele comenzar cuando las bacterias entran por una grieta de la piel, como una cortadura, rasguño o picadura de un insecto.

El impétigo es causado por las bacterias estreptococos o estafilococos. El Staphylococcus aureus, resistente a la meticilina (SARM), se está convirtiendo en una causa común.

La piel normalmente contiene muchos tipos de bacterias. Cuando hay una ruptura en la piel, las bacterias pueden ingresar al cuerpo y multiplicarse allí, lo cual causa inflamación e infección. Las rupturas en la piel pueden ocurrir por una lesión o un trauma en la piel o por mordidas de insectos, animales o humanos.

El impétigo también se puede presentar en la piel donde no hay una ruptura visible.

Es más frecuente en niños que viven en condiciones insalubres. En los adultos, puede seguir a otro problema de la piel. También se puede desarrollar después de un resfriado u otro virus.

 

Tratamiento

 

Generalmente se recomienda el tratamiento con antibióticos para ayudar a evitar la transmisión del impétigo a otras personas. En el caso de los bebé y niños, es mejor que se queden en casa sin ir a la escuela o guardería para evitar contagios, normalmente 24 horas después de comenzar el tratamiento con antibióticos.

 

Síntomas

 

Los primeros síntomas son pequeñas llagas rojizas o similares a una espinilla rodeadas por piel enrojecida. Estas llagas suelen presentarse en la cara, los brazos y las piernas, aunque pueden encontrarse en otros lugares. Las llagas se rompen rápidamente, supuran durante algunos días y luego forman una costra de color marrón miel. Aunque por lo general las llagas se forman alrededor de la nariz y la boca, también pueden extenderse a otras partes del cuerpo a través de los dedos, la ropa o las toallas.

 

Otros síntomas del impétigo son:

  • Ampollas que causan comezón: están llenas de un líquido amarillo o color miel que supuran y forman costras. La erupción puede comenzar como un solo punto, pero suele diseminarse a otras zonas con el rascado. 
  • Lesiones cutáneasen la cara, los labios, los brazos o las piernas que se propagan a otras zonas.
  • Ganglios linfáticos inflamados cerca de la infección.
  • Parches de impétigo en el cuerpo (en niños)

Cuándo consultar con el médico

 

Si se sospecha que un niño o adulto tienen impétigo, se debe consultar con el médico de cabecera, el pediatra o un dermatólogo.

 

Cómo se transmite

 

El impétigo puede contagiarse si se está expuesto a las bacterias que lo provocan, ya sea por contacto con las llagas o con la secreción nasal de una persona infectada. También puede contagiarse si se está en contacto con elementos que la persona infectada haya tocado, como ropa, sábanas, toallas e incluso juguetes.

 

Factores de riesgo

 

Los factores que aumentan el riesgo de tener impétigo incluyen los siguientes:

  • El impétigo generalmente se produce en niños de 2 a 5 años.
  • El impétigo se contagia fácilmente en las escuelas y guarderías.
  • Las infecciones por impétigo son más frecuentes en verano, con tiempo caluroso y húmedo.
  • Determinados deportes. Participar en deportes que impliquen un contacto piel a piel, como el fútbol o balonmano, aumenta el riesgo de contagio.
  • Piel lastimada. Las bacterias que causan el impétigo generalmente ingresan en la piel a través de pequeñas heridas en ella, picaduras de insectos o erupciones cutáneas.
  • Las personas adultas, las diabéticas o aquellas con un sistema inmunitario debilitado son más propensas a tener ectimas.

Complicaciones

 

El impétigo generalmente no es peligroso. Además, cuando la infección es leve, las llagas generalmente se curan sin dejar cicatrices.

En raras ocasiones, las complicaciones del impétigo pueden incluir las siguientes:

  • Dermatopaniculosis deformante. Esta infección, posiblemente grave, afecta los tejidos debajo de la piel y, con el tiempo, puede expandirse a los ganglios linfáticos y el torrente sanguíneo. La dematopaniculosis deformante que no se trata puede poner en riesgo la vida.
  • Problemas renales. Uno de los tipos de bacterias que producen impétigo también puede dañar los riñones.
  • Formación de tejido cicatricial. Las úlceras vinculadas con el ectima pueden dejar cicatrices.

Prevención

 

La mejor manera de tener una piel sana es mantenerla limpia. Es importante enjuagar los cortes, las raspaduras, las picaduras de insectos y otras lesiones de inmediato.

  • Para evitar que el impétigo se transmita a otras personas:
  • Enjuagar con cuidado las zonas afectadas con jabón suave y agua corriente, y luego cubrir la herida ligeramente con una gasa.
  • Lavar la ropa, la ropa de cama y las toallas de una persona infectada todos los días y no compartirlas con otros familiares.
  • Usar guantes cuando se aplique una crema con antibiótico y luego lavarse bien las manos.
  • Cortar las uñas de un niño infectado para evitar que se haga daño al rascarse.
  • Lavarse las manos con frecuencia.
  • Quedarse en la casa hasta que el médico indique que ya no hay peligro de contagio.

 

 

Imma Badia Camprubí

Secretaria de Acción Sindical y Salud Laboral de FEUSO.-

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