04 Junio
04 Junio 2026 por FEUSO | Actualidad
USO Enseñanza valora con escepticismo las recientes declaraciones de la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón, quien ha calificado el actual ciclo político como "la legislatura del profesorado". Desde USO Enseñanza recordamos que la realidad que se vive en los centros educativos dista mucho de los mensajes institucionales, marcados por una desconexión preocupante con las necesidades urgentes de los trabajadores del sector.
La autoproclamada "legislatura del profesorado" choca de frente con la cruda realidad diaria. Mientras el discurso oficial utiliza titulares grandilocuentes, los docentes se encuentran superados por una carga burocrática asfixiante derivada de las reformas curriculares de la LOMLOE. Esta acumulación de papeleo, programaciones complejas y criterios de evaluación interminables resta tiempo fundamental para la atención directa al alumnado. Para USO Enseñanza, una verdadera mejora en las condiciones laborales habría comenzado por la simplificación de estas tareas administrativas, evitando que los docentes se vean obligados a dedicar más tiempo a la gestión que a la propia labor educativa.
Desde USO Enseñanza manifestamos nuestro malestar ante la persistente exclusión de la enseñanza concertada y privada en las políticas educativas. Cuando el Gobierno anuncia medidas para el sector, ignora sistemáticamente a decenas de miles de trabajadores. Resulta inaceptable que no existan propuestas reales para la equiparación salarial, ni se incluya a este colectivo en los proyectos de ley para la reducción de ratios y horas lectivas. Para USO Enseñanza, la persistencia de esta brecha laboral supone una discriminación injustificable que convierte el discurso de la "legislatura del profesorado" en una burla para una gran parte de la comunidad educativa.
Asimismo, la situación de la salud mental y la falta de recursos estables siguen siendo asignaturas pendientes. La supuesta bajada de ratios resulta, en muchos casos, un espejismo que no garantiza una atención adecuada a la diversidad ante la falta crónica de especialistas y personal de apoyo. Esta precariedad está disparando los índices de estrés laboral y burnout entre los trabajadores.
Para que esta fuera realmente una legislatura centrada en el profesorado, el Ejecutivo debería apostar por un Estatuto Docente real, negociado con todos los agentes sociales y que dignifique la carrera profesional tanto en la enseñanza pública como en la concertada. Asimismo, es urgente una reducción efectiva de las horas lectivas que permita la coordinación y la preparación de clases sin invadir la vida personal de los docentes. Y ahora, si se quiere, es el momento de poner soluciones, porque nos encontramos en plena fase de tramitación parlamentaria mediante el Proyecto de Ley del Ministerio de Educación y la Concertada sigue excluida. Y es ahí donde pedimos voluntad política, a una reivindicación histórica que USO Enseñanza ha sido pionero en requerir.
Desde USO Enseñanza exigimos al Ejecutivo que abandone la propaganda y se centre en la negociación colectiva. Los trabajadores no necesitan etiquetas vacías, sino presupuestos, reducción de ratios, la eliminación de la burocracia inútil y el reconocimiento pleno de todos los profesionales del sector. USO Enseñanza continuará trabajando en las mesas de negociación y en la defensa activa de los derechos del profesorado, exigiendo hechos firmes frente a las frases hechas.



